lunes, 26 de septiembre de 2016

EL TEMPLO DE SAN GERÓNIMO

El primer templo que tuvo Ilo se ubicaba en el actual Cementerio General; era de un solo caño, de adobe y barro, con la techo de tijera de mangle y cubierta de tablazón de alerce procedente de Chile, y rematado en una torre del mismo material. Sus paredes debieron estar adornadas con ornamentos de yeso y aplicaciones de pan de oro en algunas de sus paredes. El templo dedicado a San Jerónimo, abarcaba desde Ite a Hierbabuena, y para su sostenimiento tenía en propiedad las haciendas de “El Sacramento” y “Buena Vista” y recibía tributo de las haciendas de “Majuelo” y “Pampa de Jiménez”, propiedades que por alguna razón perdió pues a fines de 1700 sólo contaba con una hacienda corta y algunas tierras de sembrío. 

Cura de este templo era en el siglo XVIII don Cayetano de Tapia Lazo y Rodríguez, del que se dice era idóneo, cumplía bien su ministerio, no lucraba con los feligreses ni les causa incomodidad, ni malos tratos.  Su fabricación demandó el esfuerzo y dedicación de todos los habitantes del valle y se invirtieron importantes recursos económicos. Su construcción estuvo bajo la responsabilidad de, por lo menos, tres personas: don Manuel Angulo, don Francisco Nieto y don José Torres. Por encargo del cura Cayetano de Tapia, Nieto se hizo cargo de los gastos de la fábrica del templo, los que ascendieron a 2 352 pesos.
 
En el inventario de 1835 se señala que durante el ejercicio del cura don Manuel José de Villanueva se edificó la torre de la iglesia, blanqueándola y colocándole caperuza en el campanario, la que se había caído por lo vieja, se terraplenó la iglesia que estaba llena de huecos y se bendijo un nuevo camposanto. En 1834 el templo fue reedificado y remodelado pues el techo se vino abajo y sus paredes quedaron cuarteadas debido a los efectos de terremotos pasados; algunas fueron demolidas y se construyeron dos paredes adicionales. Es esta obra se colocaron 26 ventanas ovaladas de olivo y se hicieron las formas o figuras a las ventanas utilizando para ello 500 tablas nuevas que entregó en calidad de donación la Sra. doña Martina Fernández Cornejo. 


Para  mayo de 1835 ya se había culminado la construcción de la casa parroquial, conformada por 3 piezas cómodas, dos corredores uno a la calle y otro al interior que sirve de comedor con sus dos patios y cocina, todo con sus llaves y puertas correspondientes.

Este templo estuvo en pie hasta el 13 de agosto de 1868, fecha en que un maremoto lo destruyó por completo, obligando a su reubicación en el lugar en que se encuentra ahora, frente a la Plaza de Armas.
Publicado por EDWIN  ADRIAZOLA FLORES





2 comentarios:

  1. Y asi llego a ser la iglesia San Geronimo que conocemos?
    Wow
    Interesante dato, cabe recalcar que es una historia muy larga y amplia, aún hay más por conocer ... :)

    ResponderEliminar
  2. Y asi llego a ser la iglesia San Geronimo que conocemos?
    Wow
    Interesante dato, cabe recalcar que es una historia muy larga y amplia, aún hay más por conocer ... :)

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